Juan Manuel Ortí y Lara

Juan Manuel Orti y LaraEl libro de Bautismos, número 11, folio 405 vuelto, de la Parroquia de Nuestra Señora de la Paz de Marmolejo, contiene la Partida de Bautismo de Juan Manuel Ortí y Lara:

“En la Villa de Marmolejo en treinta días del mes de octubre de mil ochociento veinte y seis años, yo, el Bachiller Don Manuel de Medina, cura de esta Iglesia Parroquial de Nuestra Madre y Señora de laPaz, única en esta villa, baptize y chrisme en ella solemnemente a Juan Manuel Narciso de Dios, que nació en el día de ayer: Es hijo legítimo de Don Vicente Ortí, natural de Castro del Río y médico titular de esta y de Doña Marina de Lara nautral de la Parroquia de San Bartolomé de Andújar, y vecinos de ésta, nieto paterno de Don Vicente Ortí y Doña Josefa Criado, y materno de Don Juan Manuel de Lara y Doña Clara de Lara: fue su padrino nombrado por sus padres su dicho abuelo materno, al que advertí el parentesco espiritual y demás obligaciones. De que doy fe y firmo, Bachiller Manuel de Medina.”

Ortí y Lara fue redactor de, El Pensamiento Español (1860), director de La Ciudad de Dios (1870) y de La Ciencia Cristiana (1887). En 1899 ingresó en la Academia de Ciencias Morales y Políticas, leyendo un trabajo titulado Teorías opuestas entre sí acerca, del Estado y su fin, según que preceden del concepto de la evolución o del concepto de la creación.

En 1901 se funda el periódico El Universo y fue nombrado director, cargo que ocupo hasta su muerte. Fue miembro de diversas corporaciones, entre ellas la Academia Romana de Santo Tomás de Aquino.

Sus libros de filosofía fueron usados casi durante cincuenta años en casi todos los institutos de segunda enseñanza y en algunas universidades. En este grupo se incluyen las siguiente obras: Psicología (6ª edición. Madrid, 1880), Lógica (6ª edición. Madrid, 1880), Ética o Filosofía Moral (7ª edición. Madrid, 1878), Lecciones sumarísimas de Metafísica y Filosofía natural, según la mente del Angélico Doctor santo Tomás de Aquino (1887), Introducción a la filosofía y especialmente a la Metafísica, Introducción al estudio del Dercho, y Principios del Derecho Natural (Madrid,1978), los Cursos abreviados de Psicología, Lógica, Ética, Metafísica y Filosofía nautral; una edición ampliada de la Lógica (Madrid, 1885), y los Principios de Psicología, según la doctrina de santo Tomás de Aquino, mirando el estado actual de la cultura moderna (Madrid, 1990).

Plaza del Amparo con el Busto a Orti y Lara

También escribió varias obras y artículos de corte polemista contra todas aquellas ideas que estaban en contra de las suyas, o de carte apologético para defender sus ideas, tanto filosóficas, como religiosas: El racionalismo y la humildad (1862), Krause y sus discípulos convictos de panteismo (1864), Ensayo sobre el catolicismo en sus relaciones con la alteza y dignidad del hombre (1865), Fundamentos de la religión (1868), La Inquisición (1877), Ni complicidad, ni rebeldía (1883), El reconocimiento de Alfonso XIII por los católicos españoles con los poderes constituidos (1896).

Por último también dedicó parte de su tiempo a traducir algunas obras de autores extranjeros, tales como La belleza y las bellas artes según la filosofía socrática y la cristiana, de Jungmann (1873), Ensayo Teórico de Derecho Natural, del padre Taparelli, Examen crítico de la historía de los conflictos entre la religión y la ciencia, de Cornoldi, etc.

Creo que es innegable que Ortí Lara fue un gran intelectual, sin embargo, llama la atención que, ocupando un puesto importante en la intelectualidad de la época y siendo tan prolífico, su figura no trascendiese demasiado. Seguramente la razón de esto radique en que algunos de sus compañeros de filas en la llamada “neoescolástica”, movimiento filosófico al que Ortí y Lara perteneció, alcanzarón más fama que él, como el Cardenal Ceerino Gonzáles y Díaz Tuñon, o el considerado precrusor del movimiento en España, Jaime Balmes.

Marmolejo quiso hacer un homenaje por todo lo alto a Juan Manuel Ortí y Lara y encontro el momento idóneo en el centenario de su nacimiento, esto es, el día 29 de octubre de 1926. Se hicieron una serie de actos a lo largo del día, al estilo de aquella época, como se puede comprobar en el programa de actos que elaboró en su momento, pero, sin duda lo más importante fue el monumento que se hizo por suscripción popular. Consistía en un busto de Ortí y Lara realizado por el gran escultor de Santisteban del Puerto, Jacinto Higueras.

Busto a Orti y Lara

El pueblo llano bautizó el busto de Ortí y Lara con el apodo de “Victorio”, haciendo pequeños epigramas de contenido político y aires propios de una época de revueltas populares y reivindicaciones sociales:

“Con la cabeza de Victorio

van a hacer una alcancía

para echar los dineros

que roba la monarquía”

“Con las costillas de Victorio

harán teclas de piano

para tocar La Marsellesa

que cantan los republicanos”

En octubre de 1934, coincidente con la Revolución de Asturias, se produce en Marmolejo un auténtico levantamiento campesino teniendo que venir fuerzas de la Guardía Civil de Córdoba para sofocarlo, en el transcurso de estos días el monumento a Ortí y Lara, que como se sabe fue políticamente conservador, fue retirado por miembros de la izquierda republicana local.

Programa Homenaje a Orti y Lara

Muere en Madrid en 1904, la calle donde nació en Marmolejo, allá por 1826, lleva hoy día su nombre.

2 pensamientos sobre “Juan Manuel Ortí y Lara”

  1. Federico García Lorca, que fue alumno suyo en Granada, recordó a Ortí y Lara en la última entrevista que le hicieron, en junio de 1936.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

La Memoria y la Actualidad de Marmolejo a tu alcance.