La Vida del Aguanoso

Portada reedicion 1991La Vida del Aguanoso es un librito poético publicado en el año 1893 (con una segunda edición en 1904), consta de una décima y cincuenta y tres aleluyas. En ellas se describen los efectos iniciales de las aguas de Marmolejo y de como transcurren las horas del aguanoso  durante su estancia en la villa. Sus autores fueron tres agüistas de Marmolejo: el Conde de Liniers, el Doctor Thebussem y Francisco de Silvela.

En primer lugar, como hemos dicho antes, los tres eran agüistas asiduos al Balneario de Marmolejo, y lo siguieron siendo muchos años después de la publicación del libro, e indudablemente estaban dotados de gran sentido del humor.

El libro gozó de gran popularidad en su época, merced a la fama y las amistades de sus autores, siendo muy difundido, no como una gran obra literaria, que evidentemente no es, sino, como una ocurrencia más, una nueva trastada, de los tres autores.

Veamos ahora quienes eran:

De Santiago de Liniers y Gallo-Alcantara, primer Conde de Liniers, se recuerda hoy en día, la que fue su obra más conocida en su época, un gran tratado en que se ocupaba de “La Filoclia ó el arte de distinguir a los cursis de los que no lo son”. Parece que colaboró en esta obra don Francisco Silvela, con quien se sentara años después en los sillones de la Real Academia de la Lengua. Había nacido en 1842 y murio en 1908.

Franciso Silvela, 1843-1905, tenía en sus venas sangre francesa por parte de su madre. Su abuelo, don Manuel, que fuera alcalde de Casa y Corte con José Napoleón, exiliado al regreso de Fernando VII tuvo como huésped a don Leandro Fernández de Moratín, y popularizo en Francia la literatura española. Hermanos de don Francisco lo fueron, don Manuel, gran abogado y protector póstumo de Bécquer, y Luis, Catedrático de Derecho Penal.

Don Francisco lo fue todo en España. Como político, fue Diputado, Ministro y Presidente del Consejo. Como escritor, Académico de la Real Academia de la Lengua, de la Academia de la Historia y de San Fernando. Sus enemigos le llamaban la Daga Florentina.

El tercero es el Doctor Thebussen, es decir, Embustes, que es lo que casi literalmente significa. No ocupó cargo alguno ni se valió de estas amistades para medrar. Escribió y publicó más de ciento treinta y dos obras, casi todas en ediciones privadas para regalo de sus amigos. Tenia grandes conocimiento de filatelia por lo que se le nombro por Decreto: Cartero Mayor del Reino.

Era natural y vecino de Medina Sidonia, Doctor en Derecho. Se llamaba Mariano Pardo de Figueroa. Vistió el hábito de Santiago y murió en 1918.

La Diputación Provincial de Jaén y el Ayuntamiento de Marmolejo reeditaron la obra en el año 1991.

A continuación podéis leer La Vida del Aguanoso:

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